Bath es una ciudad georgiana compacta del suroeste de Inglaterra, conocida por sus baños romanos, sus fachadas color miel y las huellas de Jane Austen. Puedes pasar aquí un par de días completos recorriéndola a pie sin necesidad de usar transporte.
Por qué venir y qué merece la pena ver
- Los Baños Romanos — el principal motivo para venir. Un auténtico complejo termal romano con un manantial de agua caliente que sigue fluyendo. Dentro hay un museo con los hallazgos y una audioguía. La entrada no es barata y la cola puede ser larga: llega a la hora de apertura o reserva con antelación una franja horaria por internet para ahorrarte una hora de espera.
- Royal Crescent — un semicírculo de treinta casas georgianas adosadas, emblema de la ciudad. Admirarlo desde fuera es gratis, y el césped de delante es un lugar popular para sentarse. En el número 1 hay una casa museo de época que muestra cómo era la vida en el siglo XVIII.
- The Circus — una plaza circular con fachadas del mismo estilo, a un par de minutos de Royal Crescent. Te la encontrarás de camino.
- Abadía de Bath — la abadía gótica del centro, justo al lado de los baños. Merece la pena subir a la torre por las vistas (según el horario de las visitas).
- Puente Pulteney — un puente con tiendas a ambos lados y una presa bajo la que cae el agua en cascada. Da una foto estupenda, sobre todo desde la orilla.
- Centro Jane Austen — para los seguidores de la escritora. La exposición es pequeña y temática, más que histórica, y no entusiasma a todo el mundo. Puedes percibir que Austen vivió en Bath sin entrar al museo: basta con pasear por sus calles y plazas.
En cuanto al baño: no puedes nadar en los propios Baños Romanos. Si quieres sumergirte en aguas termales, tienes al lado el moderno Thermae Bath Spa, con una piscina en la azotea y vistas de la ciudad. Es un buen plan para la tarde, pero reserva una franja horaria.
Cómo llegar y desplazarse
Bath no tiene aeropuerto propio. Las opciones habituales para llegar son:
- Desde Bristol — el aeropuerto más cercano. Desde allí sale un autobús (Air Decker y otros) directo al centro; el trayecto es corto.
- Desde Londres — los trenes desde Paddington tardan alrededor de una hora y media y son la opción más cómoda. También hay autocares, más baratos pero más lentos.
- La estación Bath Spa está en pleno centro, y desde allí puedes llegar a todo a pie.
Apenas necesitarás transporte dentro de la ciudad: el centro es pequeño y se cruza a pie en quince o veinte minutos. Ten en cuenta el terreno: Bath está construida sobre colinas, y llegar a Royal Crescent y a todo lo que queda más arriba implica subir. El coche en el centro resulta más una carga que una ayuda: calles estrechas, aparcamiento de pago y muchas zonas peatonales.
Dónde alojarse
- El centro (alrededor de la abadía y los baños): todo queda a poca distancia a pie, pero es más caro y hay más ruido por la noche.
- Cerca de Royal Crescent y Bathwick: calles georgianas tranquilas, aún a una distancia caminable del centro.
- Junto a la estación Bath Spa: práctico si llegas y te marchas en tren.
El alojamiento en Bath es caro para una ciudad de su tamaño, sobre todo en temporada alta y los fines de semana. Para ahorrar, puedes elegir un hostal o un B&B algo alejado del centro; caminar diez minutos más puede marcar una diferencia notable en el precio.
Cuánto tiempo reservar
Dos días bastan para ver lo más destacado sin prisas:
- Día 1 — los Baños Romanos, la abadía de Bath, el centro y el puente Pulteney.
- Día 2 — Royal Crescent, The Circus, los museos que te interesen y el balneario por la tarde.
Mucha gente visita Bath en una excursión de un día desde Londres o Bristol: es posible, pero hay que ir a toda prisa. La ciudad se disfruta más si pasas la noche: las primeras horas de la mañana y la tarde, cuando ya se han marchado los autocares turísticos, son los momentos más agradables.
Cuándo ir
La mejor época es a finales de la primavera y en verano, cuando las terrazas y los céspedes están abiertos; también es cuando hay más gente y los precios son más altos. El otoño es más templado y barato. En invierno, el tiempo es húmedo y anochece pronto, pero junto a la abadía se instala un mercado navideño. Puede llover en cualquier estación, así que lleva una chaqueta impermeable en vez de confiar solo en el paraguas.
Comida y dinero
Bath es una ciudad turística cara, con precios por encima de la media nacional. Algunos consejos prácticos:
- Come donde comen los residentes: los pubs sirven platos abundantes a precios razonables y a menudo tienen ofertas de almuerzo.
- El ritual clásico es tomar un Bath bun con té; aquí también encaja perfectamente un cream tea con scones.
- En el mercado y los supermercados puedes comprar lo necesario para preparar un pícnic si quieres cuidar el presupuesto.
Errores frecuentes
- Ir en temporada alta sin entrada reservada para los Baños Romanos: perderás tiempo en la cola.
- Confundir los baños del museo con un lugar para bañarse: para un baño caliente, ve a Thermae Bath Spa.
- Subestimar las colinas y los adoquines: lleva calzado cómodo.
- Intentar verlo todo en unas pocas horas de paso: Bath invita a tomárselo con calma.