
La tierra de los incas, donde Machu Picchu flota sobre las nubes y Lima está considerada la capital gastronómica de Sudamérica. De la costa del Pacífico a la Amazonia pasando por los Andes, Perú reúne tres mundos en un solo país. La entrada sin visado para la mayoría de nacionalidades, unos precios asequibles y una variedad extraordinaria de paisajes hacen inolvidable el viaje. Se puede sobrevolar las líneas de Nazca, dormir en el lago Titicaca y comer ceviche al amanecer.

La capital gastronómica de América Latina, con los mejores restaurantes del continente y huacas precolombinas incrustadas en sus propios barrios.

El ombligo del mundo de los incas a 3.400 m: puerta de entrada a Machu Picchu, con calles de muros incas, la fortaleza de Sacsayhuamán y cultura andina viva.

La ciudad inca perdida entre las nubes: uno de los sitios más emblemáticos de los Andes, al que se llega por el legendario Camino Inca o en tren.

Ciudad blanca de sillar volcánico al pie del Misti: puerta de entrada al cañón del Colca con sus cóndores y sede de la momia Juanita en el museo local.
Machu Picchu. Las entradas solo salen del portal estatal tuboleto.cultura.pe, y el acceso es por circuito: rutas fijas entre las que no se puede cambiar. Elige el circuito con cuidado, porque no todos incluyen la vista clásica de postal. En temporada alta, de junio a agosto, se agotan con un mes o mes y medio de antelación, y las subidas al Huayna Picchu y al Machu Picchu Montaña, con dos o tres meses. Llega a la hora de apertura; hacia el mediodía los autobuses descargan la oleada principal y las terrazas se llenan.
Ollantaytambo es el único lugar donde el trazado urbano inca sigue funcionando: las mismas manzanas, los mismos canales de agua. Todo el mundo se lanza a la fortaleza que domina el pueblo, mientras que los graneros de Pinkuylluna, en la ladera de enfrente, están vacíos y la vista desde allí es mejor.
Moray y Maras. Las terrazas concéntricas de Moray fueron un laboratorio agrícola inca con una diferencia de microclima de 15 grados entre los anillos superiores y los inferiores. Las salineras de Maras, justo al lado, se explotan desde antes de la llegada de los españoles. Medio día para las dos.
El cañón del Colca. A los cóndores se los pilla temprano en la Cruz del Cóndor, mientras funcionan las corrientes ascendentes. O lo haces como excursión de un día desde Arequipa, lo que significa salir a las tres de la madrugada y medio día de autobús, o pasas la noche en Cabanaconde, que es incomparablemente mejor.
Vinicunca, la montaña de colores, a 5.200 m, se está poniendo de moda más rápido de lo que merece. La subida es dura incluso estando aclimatado, y los colores solo se ven con tiempo seco y antes del mediodía. Palcoyo es la alternativa sin multitudes: más baja, más tranquila, la misma idea.
Las líneas de Nazca solo son legibles desde el aire, en un vuelo de 30-35 minutos en avioneta que a mucha gente le revuelve el estómago.
Sobrevalorado: el mercado de Pisac en día de autobuses turísticos, las ceremonias chamánicas que se anuncian en cada esquina de Cusco y una visita apresurada al Titicaca para tacharlo de la lista.
Moneda: el sol peruano (S/), que cotiza en torno a 3,4-3,8 por dólar y se mueve de forma perceptible, así que deja margen en tus cuentas.
Tarjetas: Visa y Mastercard se aceptan sin complicaciones en restaurantes de ciudad, hoteles, supermercados y tiendas grandes; Amex mucho menos. Una tarjeta Wise o Revolut te da el cambio real en los cajeros, y siempre conviene rechazar la conversión que propone la propia máquina.
Cambiar dinero: los cambistas de calle de Lima y Cusco dan mejores tasas que los bancos, operan legalmente con una credencial identificativa y, aun así, hay que vigilarlos mientras cuentan. Las casas de cambio son peores pero más tranquilas. En el aeropuerto cambia solo lo justo para el primer taxi, y trae billetes de dólar estadounidense en buen estado, porque los rotos o con anotaciones se rechazan sin más.
El efectivo es obligatorio en los mercados, en los minibuses compartidos, en los cafés pequeños, en los pueblos de montaña y en la entrada de la mayoría de los yacimientos arqueológicos.
Presupuesto diario: mochilero, 25-40 dólares con cama en dormitorio compartido, menú del día y autobuses; gama media, 60-120 con habitación privada, restaurantes y autobuses nocturnos de clase business; comodidad, desde 200 con buenos hoteles, vuelos internos en lugar de autobuses y guías privados. El Boleto Turístico del Cusco cubre la mayoría de los sitios del Valle Sagrado y los museos de Cusco, y se amortiza a partir del tercer lugar visitado.
| Concepto | Precio (USD) |
|---|---|
| Almuerzo de menú del día | 3.00 |
| Cena en un restaurante turístico | 15.00 |
| Ceviche en una cevichería | 8.00 |
| Pisco sour | 5.00 |
| Botella de agua de 1,5 l | 0.70 |
| Cama en dormitorio de hostel | 10.00 |
| Habitación privada en un hospedaje | 25.00 |
| Autobús nocturno Lima-Cusco, asiento cama | 45.00 |
| Vuelo interno Lima-Cusco | 60.00 |
| Tren Ollantaytambo-Aguas Calientes | 70.00 |
| Entrada a Machu Picchu | 45.00 |
| Boleto Turístico, versión completa | 35.00 |
| Excursión de un día al cañón del Colca | 30.00 |
| Excursión de un día a la montaña de colores | 30.00 |
| Taxi por Lima con aplicación | 6.00 |
| Billete del Metropolitano | 1.00 |
| Litro de gasolina | 1.30 |
Llegar: Lima es el punto de entrada de casi todo el mundo. Desde Europa hay vuelos directos desde Madrid, Ámsterdam, París y Londres, y desde Norteamérica desde Miami, Houston, Atlanta, Nueva York y Los Ángeles. Las tarifas oscilan mucho con la temporada: lo más barato en febrero y marzo y lo peor en julio, agosto y las fechas de Navidad, así que mira con dos o tres meses de margen. Si tu ruta pasa por un aeropuerto de Estados Unidos, comprueba si tu pasaporte necesita ESTA o visado incluso para el tránsito.
Los autobuses de largo recorrido son aquí un género propio. Cruz del Sur, Oltursa y Tepsa operan vehículos de dos pisos con asientos cama que se reclinan casi en horizontal, y semicama un escalón por debajo. Un nocturno Lima-Arequipa o Lima-Cusco te ahorra una noche de hotel. Compra en la web o el mostrador del propio operador, y ten en cuenta que las compañías más baratas tienen el peor historial de seguridad en las curvas de montaña.
Los vuelos internos con LATAM, Sky Airline y JetSmart tardan una hora hasta Cusco y noventa minutos hasta Arequipa. Reservado con antelación, un vuelo sale a menudo más barato que un autobús nocturno de clase business y ahorra un día entero.
El tren circula por una sola ruta, pero imprescindible: de Ollantaytambo a Aguas Calientes, al pie de Machu Picchu, noventa minutos siguiendo el Urubamba con PeruRail o Inca Rail. En temporada alta las plazas vuelan pronto. La alternativa económica es un minibús hasta Hidroeléctrica y dos o tres horas caminando por las traviesas.
En las ciudades, el carril del Metropolitano de Lima es la forma más rápida de cruzar la ciudad en hora punta. Los autobuses corrientes y los minibuses circulan sin horarios que valgan, pero cuestan casi nada. Pide los taxis por Uber, InDriver o Cabify en lugar de pararlos en la calle.
Reserva con antelación: las entradas de Machu Picchu y el tren, y los permisos del Camino Inca, que se agotan con meses de margen y no están disponibles durante todo febrero, cuando el sendero cierra por mantenimiento. Todo lo demás se puede resolver sobre el terreno con uno o dos días de antelación.
Los hostels son la categoría más desarrollada, sobre todo en Cusco, Lima y Arequipa. Los hay tranquilos y de gestión familiar, y están las cadenas fiesteras como Loki, Pariwana y Wild Rover, donde dormir es opcional pero encontrar compañeros de trekking no supone ningún problema.
Las casas de huéspedes y los hospedajes son negocios familiares, a menudo sin ninguna presencia en internet. Salen más baratos que un hostel para una habitación privada, pero se reservan en la puerta.
Hoteles. Cusco tiene abundantes edificios coloniales en el centro que se ven maravillosos, pero unos viejos muros de piedra a 3.400 m sin calefacción dan como resultado noches realmente frías. Pregunta expresamente por la estufa y el agua caliente.
Los lodges de la selva en los alrededores de Iquitos y Puerto Maldonado se venden como paquetes con comidas y caminatas guiadas incluidas, porque allí prácticamente no hay ningún otro sitio donde alojarse.
Elegir barrio. En Lima, Miraflores es seguro, tiene paseo marítimo y todo lo que necesitas, y Barranco tiene más ambiente y queda algo más apartado; no te alojes en el centro histórico por muy conveniente que parezca en el mapa. En Cusco, apunta a un par de manzanas de la Plaza de Armas en lugar de a la propia plaza, porque de noche es ruidosa. En Aguas Calientes, reserva pronto: la oferta es escasa y los precios superan a cualquier cosa de tierra adentro.
Reserva con antelación de junio a agosto en toda la ruta sur, y para los días del Inti Raymi, el 24 de junio en Cusco, que exigen un mes de margen como mínimo.
Ceviche: pescado blanco crudo curado en zumo de lima con cebolla, ají y cilantro, servido con camote y choclo. Es un plato solo de mediodía, porque por la tarde el pescado ya no es del día y los locales lo saben. Una buena cevichería te traerá además leche de tigre, la marinada, que se bebe sola.
Lomo saltado: ternera salteada con tomate, cebolla y salsa de soja, servida con patatas fritas y arroz a la vez. Es la cocina chifa peruano-china hecha visible; la salsa de soja llegó con los braceros chinos en el siglo XIX.
Ají de gallina: pollo en una salsa cremosa de frutos secos con ají amarillo. Pese al color, no pica.
Anticuchos: brochetas de corazón de ternera con una salsa picante, la comida callejera clásica. Compra donde haya cola de locales y no tendrás problema.
Cuy: cobaya asada entera. Plato andino tradicional que se sirve en Cusco, impresionante de ver y escaso de carne real.
La papa a la huancaína y la causa son platos de patata, de los que Perú tiene aproximadamente tantos como variedades de patata, y de esas hay más de tres mil. El menú del día, el almuerzo fijo de sopa, plato principal y bebida en un café sencillo, es barato, llena y suele ser mejor que los restaurantes turísticos de la plaza.
Agua: el agua del grifo no es potable en ningún punto del país, así que compra embotellada o lleva un filtro. En la comida callejera el riesgo real no es la carne, sino la ensalada sin lavar y el hielo de las bebidas. Merece la pena beber: chicha morada de maíz morado, pisco sour con su espuma de clara de huevo y mate de coca en la montaña.
En conjunto: moderado. Las rutas turísticas son sencillas, pero Perú exige atención cotidiana, y el problema principal son los hurtos menores más que la violencia.
Lima por barrios. Miraflores, San Isidro y Barranco están bien de día y por la tarde-noche. El centro histórico, solo de día. Callao, La Victoria y las afueras no merecen la pena en absoluto, y menos con la cámara a la vista.
Cusco. El centro está patrullado, pero las callejuelas por encima de San Blas se vacían de noche. Vuelve en taxi cuesta arriba al caer la noche; cuesta casi nada.
Montajes habituales. Los taxis parados en la calle en Lima son de vez en cuando secuestros exprés, en los que el coche te pasea por los cajeros hasta vaciar la tarjeta, así que usa una aplicación en la que el conductor esté registrado. En las estaciones de autobús el clásico es una bebida derramada y un desconocido servicial mientras tu mochila se va. Y comprueba la marca de agua y el relieve de los billetes de 100 y 200 soles, porque circulan falsificaciones.
El mal de altura (soroche) es un peligro mayor que la delincuencia. A 3.400 m afecta a la mayoría de los recién llegados con dolor de cabeza, náuseas e insomnio. Lo que funciona: un primer día sin esfuerzo, mucha agua, comida ligera, mate de coca y, si hace falta, pastillas Sorojchi. Lo que no: el alcohol y aguantar el tipo. Si va a peor en vez de a mejor, hay que bajar, que es la única cura fiable.
El seguro debe cubrir altitudes por encima de los 4.000 m y la evacuación desde una ruta de trekking, porque las pólizas estándar excluyen ambas cosas. Consulta las recomendaciones de viaje de tu propio gobierno para conocer los avisos regionales vigentes antes de reservar.
La coca no es una droga y es legal en Perú: las hojas se mastican, se infusionan y se venden en cualquier tienda. Sacarlas del país es otro asunto muy distinto, bolsitas de té incluidas, y la aduana del aeropuerto lo interpreta de una sola manera.
Regatear está bien en mercados y puestos de recuerdos, pero sin presionar, porque es un intercambio tranquilo y no un deporte de competición. Restaurantes, supermercados y transporte tienen precios fijos.
La hora peruana. Presentarse con 15 o 30 minutos de retraso es normal en las citas sociales. No se aplica a los autobuses ni a los trenes, que salen puntuales.
Cultura indígena viva. El quechua no es una pieza de museo, sino una segunda lengua oficial que hablan millones de personas. En los pueblos del Valle Sagrado la ropa tradicional es de uso diario, no un disfraz, lo que da una regla sencilla: pregunta antes de fotografiar a alguien. A menudo te pedirán un par de soles, y eso es un trato justo, no un sablazo.
Las mujeres con corderos de la Plaza de Armas de Cusco posan por dinero de forma profesional; acuerda el precio antes de disparar, no después.
La propina ronda el 10 % en restaurantes donde no aparece cargo por servicio. A los guías de trekkings de varios días se les da bastante más, y eso constituye una parte real de sus ingresos.
Religión y vestimenta. Oficialmente católico, pero las creencias andinas nunca se fueron y conviven cómodamente con la iglesia, razón por la cual las procesiones y los ritos prehispánicos comparten una misma fiesta. En las iglesias, cubre hombros y rodillas.
Operadoras: Claro tiene la mejor cobertura en la sierra y en las zonas remotas, Movistar la iguala en las ciudades, y Bitel y Entel son más baratas pero con vacíos fuera de las carreteras principales.
Comprar una SIM: en el aeropuerto de Lima o en una tienda oficial de la ciudad. Necesitas el pasaporte, porque las tarjetas se registran a nombre de un titular y nadie te venderá una sin documento. El personal te activará el paquete, lo que es mucho más rápido que averiguarlo por tu cuenta.
Coste: un paquete de 5-10 GB sale por unos pocos dólares, según la operadora y la promoción. Las recargas se venden en cualquier quiosco o farmacia.
La eSIM funciona bien si prefieres no buscar una tienda: se conecta antes de volar, pero cuesta más que una SIM local y te deja sin número local. Ese número hace falta de vez en cuando para repartos y aplicaciones de taxi.
Cómo es internet en la práctica. El LTE es sólido en las ciudades. En el Valle Sagrado y en las carreteras es irregular. En los trekkings de Salkantay, Lares y Choquequirao no hay nada en absoluto, algo que conviene tener en cuenta al planificar y avisar a los tuyos en casa.
Wifi e idioma. Hay wifi en casi todas partes, pero va lento en Aguas Calientes y en los alojamientos de montaña, así que descarga mapas y entradas por adelantado. No hace falta VPN, porque no se filtra nada. WhatsApp es la mensajería que usa todo el mundo con guías, hoteles y conductores. El inglés es raro fuera de los negocios turísticos: fuera de ellos todo se resuelve en español.
El español peruano es claro y pausado, más fácil de oído que el mexicano o el castellano de España. El inglés apenas existe fuera del sector turístico, así que una docena de expresiones locales ahorra frustraciones reales. Dos palabras de quechua abren puertas en los pueblos de montaña: añay para dar las gracias y allillanchu para preguntar qué tal.
| Significado | Frase | Pronunciación |
|---|---|---|
| Buenos días | Buenos días | BWEH-nos DEE-as |
| Gracias | Gracias | GRAH-syas |
| Por favor | Por favor | por fah-VOR |
| ¿Cuánto cuesta? | ¿Cuánto cuesta? | KWAN-toh KWES-tah |
| Caro / barato | Caro / barato | KAH-roh / bah-RAH-toh |
| ¿Dónde está...? | ¿Dónde está...? | DON-deh es-TAH |
| La cuenta, por favor | La cuenta, por favor | lah KWEN-tah por fah-VOR |
| Sin picante | Sin picante | seen pee-KAN-teh |
| Agua sin gas | Agua sin gas | AH-gwah seen gahs |
| No entiendo | No entiendo | noh en-TYEN-doh |
| ¡Socorro! | ¡Ayuda! | ah-YOO-dah |
| Me encuentro mal, es la altura | Me siento mal, es la altura | meh SYEN-toh mahl es lah al-TOO-rah |
| Almuerzo fijo | Menú del día | meh-NOO del DEE-ah |
| Genial (jerga) | Bacán | bah-KAN |
| Guay, estupendo (jerga) | Chévere | CHEH-veh-reh |
| Colega, amigo (jerga) | Pata | PAH-tah |
| Dinero (jerga) | Plata | PLAH-tah |
| Chaval, chico joven (jerga) | Chibolo | chee-BOH-loh |
| Casa, sitio donde dormir (jerga) | Jato | HAH-toh |
| Vamos | Vamos | VAH-mos |
| Solo estoy mirando | Solo estoy mirando | SOH-loh es-TOY mee-RAN-doh |
| ¿Dónde está la estación de autobuses? | ¿Dónde está el terminal? | DON-deh es-TAH el ter-mee-NAL |
Los enchufes son de tipo A y C, a 220 V y 60 Hz. Encajan físicamente tanto las clavijas europeas como las norteamericanas, así que por lo general no hace falta adaptador, pero los aparatos sensibles a la frecuencia pueden calentarse.
El agua del grifo no es potable en ningún punto del país. Una botella con filtro sale más barata y genera menos residuos que comprar plástico cada día.
Un botiquín pensado para Perú: pastillas para la altura como Sorojchi o acetazolamida si tu médico lo aprueba, algo para el malestar estomacal, protector solar SPF 50 y bálsamo labial. A 3.500 m puedes quemarte en media hora incluso con nubes, porque la radiación ultravioleta es sustancialmente más fuerte que a nivel del mar.
Capas. Un día andino pasa del sol de justicia a rozar el punto de congelación por la noche, y la combinación que funciona es primera capa térmica, forro polar y una chaqueta impermeable y cortavientos. En la selva es al revés: ropa ligera de manga larga contra los mosquitos.
Estaciones. La estación seca de montaña va de mayo a septiembre, soleada y con senderos transitables, pero con precios más altos y más gente. De noviembre a marzo todo está verde, barato y tranquilo, con lluvia y algunas rutas arrasadas. El Camino Inca cierra durante todo febrero.
Trae de casa: billetes de dólar estadounidense en buen estado, las entradas de Machu Picchu impresas, porque la conexión en la puerta es poco fiable, un frontal para las salidas antes del amanecer y una botella reutilizable. Perú funciona en UTC−5, la misma hora que el este de Estados Unidos en invierno, y el prefijo telefónico del país es el +51.
La mayoría de los pasaportes occidentales no lo necesitan: te sellan en la frontera, normalmente por un máximo de 90 días, y el número exacto lo fija el funcionario. Tu pasaporte debe tener al menos seis meses de validez y pueden pedirte un billete de vuelta, así que comprueba las normas aplicables a tu propio pasaporte antes de volar.
Sin contar los vuelos internacionales, un mochilero debería presupuestar entre 350 y 550 dólares para dos semanas, y entre 850 y 1.700 para un viaje de gama media. Los vuelos van aparte y oscilan mucho según la temporada: febrero y marzo son bastante más baratos que julio y agosto.
De mayo a septiembre si vienes por la montaña y el trekking: seco, con vistas despejadas y senderos transitables, aunque es también la temporada alta en precios y colas. De noviembre a marzo es más barato y más tranquilo, pero llueve en los Andes, y el Camino Inca cierra en febrero.
Lima tiene vuelos directos desde Madrid, Ámsterdam, París y Londres en Europa, y desde Miami, Houston, Atlanta, Nueva York y Los Ángeles en Norteamérica. Si tu itinerario hace escala en Estados Unidos, confirma si tu pasaporte necesita ESTA o visado para el propio tránsito.
Sí, y cuanto antes mejor. Las entradas se venden únicamente en el portal estatal tuboleto.cultura.pe, por circuito. Entre junio y agosto se agotan con un mes o mes y medio de antelación, y las subidas al Huayna Picchu, con dos o tres meses.
Las rutas turísticas están bien y el problema principal son los carteristas más que la violencia. En Lima alójate en Miraflores, San Isidro o Barranco y toma solo taxis pedidos por aplicación. El peligro real es el mal de altura, no la delincuencia.
Visa y Mastercard funcionan con normalidad en las ciudades, y los cajeros están muy extendidos. Lleva efectivo para mercados, minibuses, cafés de pueblo y la mayoría de las entradas a los yacimientos, y trae billetes de dólar en buen estado para cambiar, porque los desgastados se rechazan.
No subas en avión desde Lima y empieces a hacer turismo el mismo día; dedica las primeras 24 horas a no hacer nada. Mejor todavía, aclimátate en el Valle Sagrado, que está 600 m más abajo. Bebe mucho, come ligero, prueba el mate de coca y deja el alcohol tranquilo los primeros días.
Sí, pero con restricciones. El registro es obligatorio para un dron de cualquier peso. El dron debe estar registrado ante la DGAC, y volar sobre yacimientos arqueológicos (incluido Machu Picchu) está prohibido sin autorización del Ministerio de Cultura. Las normas de otros países están en el ranking de drones por país.
Sí: alquilar un coche exige un permiso internacional de conducir junto con tu permiso nacional. El alquiler de coche empieza a los 21. El permiso internacional es obligatorio. Las carreteras de montaña son todo curvas de herradura y conducir de noche es mala idea. Las normas de otros países están en la tabla de conducción y alquiler.
Se puede alquilar una moto, pero necesitas un permiso internacional de conducir. Y algo clave: tu permiso debe incluir la categoría A. La categoría B no basta, y es lo que pilla desprevenidos a la mayoría de los conductores. El casco es obligatorio. El alquiler de moto suele empezar a los 18. Las normas de otros países están en la tabla de conducción y alquiler.
Regular: las zonas turísticas están tranquilas, pero hay barrios que conviene evitar. Homicidios intencionados: 8,605 por cada 100.000 habitantes al año (UNODC, datos de 2021). En el índice de corrupción de Transparency International el país ocupa el puesto 130 de 180: cuenta con que policías y funcionarios intenten sacarte dinero. La amenaza principal aquí no es la violencia, sino los carteristas: estaciones, metro y colas en los lugares turísticos. Al caer la noche la gente no camina, toma taxi. No bebas agua del grifo: solo embotellada. Policía: 105; ambulancia: 106. Las valoraciones de otros países están en la tabla de seguridad.
Actualizado
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